Rediseñar es una mala estrategia
Los cambios radicales son frecuentemente ejercidos por organizaciones que carecen de estrategia
Tradicionalmente, las organizaciones se han estructurado sobre la base de departamentos funcionales que dificultan la orientación al cliente.
La gestión de procesos percibe la organización como un sistema interrelacionado y supone una visión alternativa a la tradicional de corte jerárquico - funcional, que pervive desde mitad del siglo XIX.
El rediseño de un sitio web es casi siempre una mala estrategia, refleja un enfoque de gestión de proyectos. Las mejores webs se gestionan como procesos.
Las empresas que piden un "rediseño de su web" son las que reaccionan ante el hecho de que su web no está funcionando. Piensan que unos colores nuevos, un software de gestión de contenidos, o una nueva arquitectura de información lo arreglará.
El aburrimiento o una nueva gerencia son también motivos recurrerentes para un rediseño. Tapar las cosas para que parezcan que están arregladas es la prueba de la falta de constancia. Cambios que afectan sobre todo a los clientes más fieles.
Un rediseño, debería ser la última opción. De hecho, los cambios radicales son frecuentemente ejercidos por organizaciones que carecen de una estrategia web.
Referencias:
- Web redesign is bad strategy de Gerry McGovern.
- Business process management de Wikipedia.
Artículos relacionados:

Ver todos los artículos